FONTANAR 

Fontanar es un pequeño pueblo perteneciente a Pozo Alcón (Jaén), situado al Sur del Parque Natural de la Sierra de Cazorla.

La palabra Fontanar, significa nacimiento, debido a los manantiales infinitos sobre los que se asientas sus casas. Un importante desnivel lo separa del valle del río Guadiana Menor, dando origen a una ladera con profundos barrancos de elevadas pendientes.

  • Fontanar es un pequeño pueblo perteneciente a Pozo Alcón (Jaén), situado al Sur del Parque Natural de la Sierra de Cazorla.

    La palabra Fontanar, significa nacimiento, debido a los manantiales infinitos sobre los que se asientas sus casas. Un importante desnivel lo separa del valle del...

    Fontanar es un pequeño pueblo perteneciente a Pozo Alcón (Jaén), situado al Sur del Parque Natural de la Sierra de Cazorla. La palabra Fontanar, significa nacimiento, debido a los manantiales infinitos sobre los que se asientas sus casas. Un importante desnivel lo separa del valle del río Guadiana Menor, dando origen a una ladera con profundos barrancos de elevadas pendientes. Desde lo alto, enclaves como el Puntal del Lirio ofrecen vistas de prácticamente toda Andalucía Oriental. Es único su paisaje semidesértico, su flora y fauna esteparia, dentro del Parque Natural. Merece la pena perderse por sus barrios: La Loma, mirador natural al que hay que añadir la singularidad de las edificaciones: las casas-cuevas; La Rambla, con abundantes manantiales de agua y vegetación que hacen de ella un enclave muy interesante y de grandes atractivos naturales. El sosiego, la paz y el silencio invitan a un relajado paseo por un laberinto urbano cuajado de sorprendentes rincones, donde podemos disfrutar con la enriquecedora y pausada charla de los mayores del lugar.

  • Su enclave en las proximidades del río Guadiana Menor, parece ser que responde, como en otros casos (Cuevecillas, Hinojares, Ceal, Arroyo Molinos,...) a la necesidad de fijar puntos intermedios de descanso en la ancestral ruta marcada por el río, que conectaba el Levante Español con el Valle del Río Guadalquivir. Constancia de estos asentamientos, aunque no excesivamente estudiados, los tenemos en los yacimientos de la Cultura Argárica (S.II a. de Cristo) situados en la ladera del río Guadiana Menor, cerca del deshabitado poblado de Cuevecillas. Posteriormente, durante la ocupación árabe, se sabe de la existencia del Castillo de Chiellas, sobre el Cerro de Pueblezuelo, muy cerca del Fontanar, unos 2,5 km hacia el Guadiana Menor. Sin embargo, de primera constancia escrita de su existencia encontramos en el Archivo de la Iglesia Parroquial de Pozo Alcón que era vecino de Fontanar el primer bautizado en dicha Parroquia.

  • Fontanar se encuentra en el suroeste del término municipal de Pozo Alcón, en un altiplano sobre el valle del Guadiana Menor. La altitud media de la zona ronda a los 800 m. Un importante desnivel topográfico lo separa del valle del río que discurre a unos 500 m. de altitud dando origen a una imponente ladera con profundos barrancos de elevadas pendientes; en la otra orilla, las estribaciones de Sierra Mágina. Se da la circunstancia de que en algunas zonas (Cerrada de la Puerta) llegan a aproximarse tanto las escarpadas laderas que dan lugar a una cerrada natural de extraordinaria belleza por la que discurre el cauce del río completamente encajonado entre dos moles rocosas. En los extremos sur y oeste del altiplano dos vertices geodésicos, el Puntal del Lirio (89 m.) y el de la Terrera de las Vacas (871 m.) ofrecen vistas hacia Sierra Mágina y las llanuras de La Loma de Jaén, el primero y hacia Sierra Nevada y el Altiplano granadino el segundo. Son dignos de mención estos enclaves que sobrecogen por los impresionantes espacios abiertos y los soberbios atardeceres multicolores. La singularidad de la zona, ya que se trata de formaciones naturales escasas en nuestra provincia, nos ofrece sus propios atractivos naturales que contrastan con los paisajes de sierra que encontramos en el norte del término municipal.

  • La vegetación de la zona, es principalmente arbustiva y herbácea; abundan los espinos, coscojas, belchos, retamas, alcaparras y especies aromáticas como romero, tomillo, siendo escasos los ejemplares arbóreos si exceptuamos las repoblaciones de pinos y las choperas y tarajes de los márgenes del río. La flora, propia de las estepas áridas del norte de África, nos ofrece algunas singularidades como la porra del lobo o la esparraguera de tallos cortos y duros que tan deliciosos frutos nos regala todas las primaveras. La fauna es asimismo de rasgos estepéricos. Abundan las especies que prefieren espacios abiertos como la perdíz roja, la terrera, la collalba rubia, la urraca, el triguero, el pardillo común, la carraca También abundan el jabalí y la cabra montés, que descienden al río en busca del agua, el conejo, la liebre, La agricultura nos ofrece, en primer lugar, el producto por excelencia de la zona: un aceite de la mejor calidad del mundo, las almendras, frutales y variados productos de huerta. La ganadería nos permite disfrutar de corderos, conejos, cerdos,

  • El núcleo de la población de Fontanar se extiende sobre una superficie de unos 2 Km. en una franja alargada con orientación norte-sur. Aunque existen zonas con nuevas edificaciones, por su singularidad merecen destacarse estas zonas bien diferenciadas: La loma, en la que las viviendas se dispersan por la ladera oeste de una loma, de ahí su nombre, generando un paisaje semiurbano de gran belleza al que hay que añadir la singularidad de sus edificaciones: las que tan especial calidad de vida ofrecen y que tanto se están revalorizando en la actualidad al ser un producto muy novedoso y atractivo para los visitantes. Desde esta zona se domina, gracias a su altitud, un extenso territorio que va desde el Parque Natural pasando por las inmensas llanuras de las hoyas de Baza y Guadix y acabando en la majestuosidad de Sierra Nevada. La Rambla, en la que se distribuyen viviendas a ambos márgenes de una rambla natural con abundantes manantiales de agua y vegetación que hacen de esta zona del pueblo un enclave muy interesante y de grandes atractivos naturales. Habitualmente podemos despertarnos con el trino de muchos pájaros que pernoctan en su arboleda y el relajante sonido del agua deslizándose por su cauce. Predominan en esta zona las edificaciones tópicas: las cuevas a las que generalmente se les ha anexionado edificación posterior y un huerto en su parte delantera. Las viviendas no forman calles bien delimitadas sino que se dispersan de forma irregular. Tanto en una como en otra zona, el sosiego, la paz y el silencio invitan al relajado paseo por un laberinto urbano cuajado de sorprendentes rincones, de geranios y macetas en las ventanas y verjas; durante el mismo, podemos disfrutar con la enriquecedora y pausada conversación de los mayores del lugar.

  • Muy arraigado en sus tradiciones y costumbres, Fontanar y sus gentes nos ofrecen modos de vida seculares. Todavía es frecuente ver mujeres lavando en las cálidas aguas de sus manantiales y vecinos tomando el fresco de la noche sentados a la puerta de sus casas, o ligando hasta las tantas en las terrazas de los bares, los niños jugando por las calles, el tiempo no tiene prisa. Las modas culinarias no han desplazado en Fontanar la rica gastronomía tradicional: las gachas, las migas, los maimones, los tallarines, el pan casero, hacen en sus gentes las delicias del paladar. No es raro encontrar familias que elaboran sus propias conservas caseras, su propio vino, que crean los animales que se van a comer y ante todo que siguen haciendo sus propias matanzas en las que elaboran toda la típica y exquisita gama de alimentos derivados del cerdo: los chorizos, el salchichón, la morcilla, el relleno, la sobrasada, los salazones,según recetas ancestrales y manteniendo viva esta tradición. Entre sus fiestas cabe destacar la Romería de San Isidro que anualmente se celebra el fin de semana posterior al día 15 de mayo, festividad del santo. Nadie puede perderse San Isidro en Fontanar: regresan los que un día se tuvieron que marchar en busca de trabajo y acuden los vecinos de las localidades cercanas de manera que durante los días de fiesta se multiplica la población del pueblo. Esta celebración tiene un sabor popular que a todos atrae. Desde meses antes los lugareños preparan las muchas carrozas que se desplazarán a Pozo Alcón a recoger el Santo. Grandes y pequeños se afanan en conseguir la carroza más bonita, participa todo el mundo con la ilusión de llevarse el primer premio del concurso. La paella popular a medio día, la verbena al aire libre y el ambiente de amistad que se respira en el ambiente hace que nadie en Fontanar se sienta solo durante las fiestas y repita año tras año. EL NACIMIENTO El niño Dios nace en Fontanar que, ¿será casualidad? significa Nacimiento. Por su singularidad y gran belleza natural, Fontanar es un disfrute para todos los sentidos de los visitantes. Muchos de ellos tras recorrer sus bonitos rincones tienen la sensación de caminar por el Belén. Esta misma sensación fue la que impulsó a dar forma a un proyecto que comenzó timidamente pero que ha día de hoy implica a mas de 200 personas: se trata de la escenificación de un "Nacimiento Viviente". SAN ISIDRO La Romería de San Isidro se celebra el fin de semana posterior al día 15 de mayo, festividad del santo. Nadie puede perderse San Isidro en Fontanar: regresan los que un día se tuvieron que marchar en busca de trabajo y acuden los vecinos de las localidades cercanas de manera que durante los días de fiesta se multiplica la población del pueblo. Esta celebración tiene un sabor popular que a todos atrae. Desde meses antes los lugareños preparan las muchas carrozas que se desplazarán a Pozo Alcón a recoger el Santo. Grandes y pequeños se afanan en conseguir la carroza más bonita, participa todo el mundo con la ilusión de llevarse el primer premio del concurso. La paella popular a medio día, la verbena al aire libre y el ambiente de amistad que se respira en el ambiente hace que nadie en Fontanar se sienta solo durante las fiestas y repita año tras año.

  • Los alrededores de Fontanar, ofrecen una amplia gama de posibilidades de realizar actividades al aire libre. Los amantes de la caza disponen de más de 4.000 Ha. de monte bajo en las que practicar este deporte en las modalidades de caza menor y caza mayor. Son abundantes, en la modalidad de caza menor, especies como: perdiz, conejo, liebre, paloma torcaz, codorniz, etc. No es necesario buscar mucho para encontrarnos con parejas de perdices con sus polluelos entre los arbustos o escuchar el reclamo de los machos al amanecer. En cuanto a la caza mayor, destacan los ejemplares únicos de jabalí, que con frecuencia dejan rastros de su presencia en zonas de cultivo muy próximas a la población, y los majestuosos machos de cabra montés. Quienes gustan de las largas caminatas, sin rumbo fijo y sin prisas, tienen en la zona infinidad de posibilidades de añadir al gusto por el paseo la satisfacción de regresar del mismo con preciados tesoros: Plantas silvestres comestibles como espárragos, setas de chopo, cagarrias, setas de cardo, criadillas, alcaparras, Plantas aromáticas como hinojo, tomillo, romero, té de roca, matalahuva, Abundantes restos fósiles y minerales cristalizados.

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